22.3.17

De cuentos de hadas

"La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas"
Hans Christian Andersen


Todos escuchamos decir que la vida no es un cuento de hadas, alguna vez.... Sin embargo, los cuentos de hadas no son más que historias, con la particularidad de que involucran a personajes fantásticos como dragones, ogros, duendes, princesas, hadas, gigantes, animales con atributos especiales, etc.... Generalmente hablan de magia y de combates épicos, nos cuentan de enemigos, de traiciones, de amor eterno y finales felices... Son fábulas o historias que se incorporan al folclore, se convierten en leyendas y/o se vuelven parte de la cultura.... como toda narración, algo de real tienen y algo nos quieren decir, enseñar o advertir....
Y acá estoy yo... hablándoles de ogros y hadas... con un poema que algo (o todo) de real tiene y que mi mano derecha dejó caer en un papel para enseñarme, mostrarme o advertirme.... aún no sé qué, pero lo hizo..... ¿me habré vuelto ingenuo y estaré empezando a creer en cuentos de hadas? ¿habrá hadas que te susurran al oído su mejor cuento para ocultarte la verdad?
Dibujo (casi autoretrato) y poema, para no perder la costumbre...

El hada y el ogro
I
Cierta vez, cierto hada
de un largo pelo soleado,
como esperar ya la cansaba,
decidió dar el primer paso.
II
Se aventuró hacia el bosque
con luz, confianza y con brío,
con su brillo, polvo y flores,
y el corazón bien escondido.
III
Ella quería escapar del libro,
la historia que la había atrapado,
ella quería encontrar un inicio
que le hiciera olvidar los villanos.
IV
Quizás no sabía qué buscaba,
quizás no lo buscó demasiado,
quizás el tiempo no la ayudaba
o estaba en el cuento equivocado.
V
Detrás del árbol más oscuro,
que en su costado decía “pasado”,
una sombra vio en su apuro
que parecía viva y de gran tamaño.
VI
Lo halló aislado y malhumorado,
alto, imponente, rústico y feo,
con la guardia alta y lastimado,
con finales amargos y violentos.
VII
De ojos grandes, mirada perdida,
de gruesa nariz y grandes mejillas,
de sonrisa tapada, barba tupida,
de una voz larga hasta las rodillas.
VIII
De cabellos negros y ceño fruncido,
demasiado pasado en su semblante;
manos de montañas, dedos de ríos,
y espalda ancha como los gigantes.
IX
Ella con velocidad cortó el viento,
voló hacia él, decidida y segura,
en el brillo de sus ojos lo vio bueno,
en el tono de su voz oyó ternura.
X
El hada le mostró sus iris de mar,
lo conquistó con su hermosura,
le regaló bellos sueños para soñar,
y fantasías de montañas, sol y luna.
XI
Curó su corazón con polvos mágicos
y él le prometió besos con cafeína.
El ogro viejo se volvió romántico
y de vez en cuando hasta sonreía.
XII
Él contaba estrellas con sus lunares,
ella a veces jugaba a las escondidas,
él quería gritar su nombre en los mares,
pero ella siempre, siempre, lo detenía.
XIII
El tiempo pasó, mas el bosque no olvida,
hay quienes los ven cuando cae la lluvia,
aún viven el amor que los dos merecían
y de finales felices sus cuentos inundan.
XIV
El viento en sus voces contaba la historia,
escribiendo los versos en las hojas de otoño,
y en un viejo nogal, en su memoria,
una leyenda decía: “vivan el hada y el ogro”.

Besos y abrazos varios.... según corresponda... ; p

NACHO